JUJUYENDEPORTES.COM. Gimnasia y Esgrima de Jujuy volvió a hacerse fuerte en el estadio 23 de Agosto y derrotó 1 a 0 a Quilmes por la tercera fecha de la Zona B de la Primera Nacional. Fue una victoria trabajada, sufrida por momentos, pero cargada de carácter para dejar atrás el traspié en San Martín y reencontrarse con su gente.
El equipo de Hernán Pellerano entendió el contexto desde el pitazo inicial. Salió decidido, presionó arriba y encontró premio demasiado pronto. A los seis minutos, la insistencia tuvo recompensa: recuperación alta, pase corto y definición precisa de Hugo Soria para abrir el marcador y desatar el desahogo en la Tacita de Plata.
Con la ventaja a favor, el Lobo alternó pasajes de dominio con tramos de resistencia. Quilmes tomó la pelota y buscó lastimar por las bandas, pero chocó con una defensa atenta y con la falta de puntería en los metros finales. El partido se hizo intenso, de ida y vuelta, sin un dueño claro, pero con el local mostrando mayor determinación en los momentos clave.

En el complemento, el Cervecero adelantó líneas y obligó a Gimnasia a retroceder algunos metros. Hubo centros, pelotas divididas y alguna que otra situación que hizo contener la respiración en las tribunas. Sin embargo, el Lobo nunca perdió el orden.
Pellerano movió el banco en el momento justo para oxigenar el mediocampo y recuperar terreno. Con espacios, el equipo jujeño también tuvo chances para liquidarlo, aunque faltó precisión en la puntada final. El resultado quedó corto, pero la entrega fue total.
El pitazo final encontró a los jugadores abrazados y a la gente reconociendo el esfuerzo. Con seis puntos en tres fechas, Gimnasia se acomoda en los puestos de arriba y confirma que, en su casa, será un rival incómodo para cualquiera.






