JUJUYENDEPORTES.COM. El sueño estuvo ahí, al alcance de la mano. Durante largos pasajes de la tarde, Gimnasia y Esgrima de Jujuy hizo sufrir al campeón del fútbol argentino, lo tuvo contra las cuerdas y acarició una clasificación histórica. Pero el fútbol suele ser cruel con los detalles. Y cuando parecía que el boleto a octavos estaba guardado en el bolsillo albiceleste, apareció la jerarquía de Belgrano de Córdoba para rescatar un empate agónico y terminar imponiéndose en los penales.
Fue 2 a 2 en los 90 minutos y 4 a 2 desde los doce pasos para el Pirata en el estadio Único Madre de Ciudades, por los 16avos de final de la Copa Argentina.
El arranque fue cuesta arriba para el conjunto jujeño. Belgrano monopolizó la pelota y encontró espacios para lastimar. A los 19 minutos, Francisco González Metilli aprovechó una distracción defensiva y empujó la pelota para poner el 1 a 0.
Pero la respuesta del Lobo fue inmediata. Apenas dos minutos después, Francisco Maidana metió un centro perfecto desde la derecha y Martín Lazarte apareció por sorpresa para ganar de arriba y clavar un cabezazo que dejó sin chances al arquero cordobés. El grito de empate hizo explotar a los miles de jujeños que coparon las tribunas santiagueñas.
Con menos posesión pero mucho corazón, Gimnasia fue encontrando espacios para lastimar de contraataque. Belgrano dominaba territorialmente, pero el equipo de Hernán Pellerano respondía con orden y personalidad.

En el complemento, el desarrollo parecía repetirse. El campeón manejaba la pelota y el Lobo esperaba su oportunidad. Y cuando la tuvo, no perdonó.
A los 27 minutos, Mauro Cachi filtró una asistencia brillante para Francisco Molina, que encaró, dejó desairado a su marcador y sacó un derechazo cruzado imposible para Manuel Cardozo. Golazo. Delirio jujeño. Y una ilusión que comenzaba a tomar forma.
Con el 2 a 1, Belgrano quedó obligado a adelantar líneas y Gimnasia encontró espacios para liquidarlo. No pudo hacerlo y el campeón siguió empujando hasta el final.

Cuando el reloj ya marcaba tiempo cumplido y la clasificación parecía teñirse de celeste y blanco, apareció Emiliano Rigoni. El exselección argentina recibió dentro del área y definió con categoría para establecer el 2 a 2 a los 48 minutos del segundo tiempo.
Fue un golpe durísimo para un Gimnasia que había hecho todo para quedarse con la victoria.
La serie desde los doce pasos terminó reflejando la diferencia de experiencia y jerarquía en momentos límite.
Belgrano fue perfecto. Rigoni, Fernández, Vázquez y González Metilli convirtieron sus ejecuciones sin fallar.
En Gimnasia marcaron Pombo y Dematei, mientras que Bianchi y Abel Argañaraz no pudieron vencer al arquero cordobés.
Así se terminó la aventura copera del Lobo. Con tristeza por haber quedado tan cerca, pero también con el orgullo intacto de haber competido de igual a igual frente al mejor equipo del país.






