JUJUYENDEPORTES.COM. Todos los resultados parecían acomodarse para Gimnasia de Jujuy, pero el que no respondió fue el propio «Lobo». La derrota por 2-1 ante Atlanta, en el estadio «23 de Agosto» y por la fecha 35 de la Primera Nacional, terminó de sepultar sus aspiraciones de alcanzar el primer ascenso y dejó una sensación amarga en una tarde en la que tenía mucho por ganar.
El empate de Tristán Suárez, líder de la Zona B, mantenía abierta una mínima posibilidad para el equipo jujeño, mientras que la derrota de Temperley también le daba la chance de escalar posiciones. Sin embargo, Gimnasia no aprovechó el escenario favorable y terminó pagando caro sus propios errores. Con 58 puntos, quedó cuarto y ya no puede alcanzar la cima, por lo que deberá concentrarse en el Reducido.
Un primer tiempo con pocas ideas
El encuentro comenzó con los dos equipos intentando lastimar desde afuera del área, pero sin demasiada claridad para construir situaciones de peligro. Gimnasia tuvo una oportunidad inmejorable en los pies de Octavio Bianchi, que quedó de frente al arco desde el punto penal, aunque su remate se fue junto al palo derecho de Francisco Rago. Fue una chance que el Lobo no podía darse el lujo de desperdiciar en un partido de semejante importancia.
Atlanta golpeó y el Lobo reaccionó tarde
El complemento expuso las dificultades de Gimnasia para sostenerse defensivamente. A los cinco minutos, Ignacio Rodríguez abrió el marcador con un cabezazo y, poco después, Jeremías Rodríguez Puch aprovechó una segunda jugada tras una buena intervención de Milton Álvarez para establecer el 2-0. Dos golpes que dejaron al local contra las cuerdas y volvieron a mostrar falencias difíciles de disimular.
Cristian Menéndez descontó a los 21 minutos y alimentó la esperanza de una remontada. A partir de allí, el Lobo empujó y tuvo oportunidades suficientes para rescatar al menos un empate, pero volvió a fallar en la definición. Francisco Molina estrelló un tiro libre en el travesaño, Menéndez estuvo cerca con un taco y Guillermo Cosaro desperdició una ocasión clarísima dentro del área. Sobre el cierre hubo más chances, pero la pelota no quiso entrar y la reacción quedó a mitad de camino.
Una imagen que preocupa de cara al Reducido
La derrota no solo significó perder la última oportunidad matemática de pelear por el ascenso directo: también dejó interrogantes sobre el presente futbolístico del equipo. A una fecha del cierre de la fase regular, Gimnasia sigue entre los protagonistas de la Zona B, pero su rendimiento reciente está lejos de transmitir seguridad para afrontar una instancia tan exigente como el Reducido.
El equipo de Hernán Pellerano deberá cerrar la fase regular ante San Martín de San Juan y llegar a los playoffs con otra actitud, mayor solidez defensiva y más eficacia frente al arco. Porque en una competencia donde cada error puede marcar el final del camino, el Lobo no puede volver a regalar oportunidades como las que dejó escapar ante Atlanta.






