JUJUYENDEPORTES.COM. Gimnasia rescató un empate 2 a 2 ante San Martín de Tucumán después de estar dos goles abajo, pero el resultado dejó un sabor amargo en el vestuario albiceleste. Francisco Molina, una de las piezas clave en la remontada, reconoció los errores del equipo y lamentó no haber conseguido una victoria que lo hubiera acercado a la cima de la Zona B de la Primera Nacional.
El volante fue autocrítico al analizar la primera mitad y no esquivó responsabilidades. “Regalamos el primer tiempo prácticamente. No le encontramos la vuelta a lo que habíamos entrenado, se nos plantaron bien y tienen buenos jugadores que juegan bien a la pelota”, reconoció tras el encuentro en el «23 de Agosto».
Sin embargo, el panorama cambió en el complemento. Los ingresos dispuestos por Hernán Pellerano le dieron otra dinámica al equipo y, en apenas dos minutos, Abel Argañaraz y Octavio Bianchi consiguieron la igualdad. Molina fue protagonista de ambas jugadas, con sus desbordes y centros desde la banda izquierda.
La reacción que no alcanzó para ganar
Molina destacó la importancia de las modificaciones realizadas durante el entretiempo y la rápida respuesta del equipo. “Por suerte Hernán se dio cuenta desde afuera de que no le encontrábamos la vuelta en el primer tiempo. En el segundo logramos empatar rápido y tuvimos alguna chance para ganarlo”, explicó.
El mediocampista también valoró la profundidad del plantel y la posibilidad de contar con futbolistas que pueden cambiar el rumbo de un partido desde el banco de suplentes.
“Acá no hay suplentes ni titulares. Cualquiera puede jugar dentro de los once. Los chicos están preparados, nos matamos toda la semana para sumar de a tres”, sostuvo.
Pese a la remontada, el futbolista insistió en la frustración por no haber conseguido el triunfo, especialmente porque una victoria hubiera dejado al Lobo muy cerca del líder Tristán Suárez.
El volante también tuvo participación directa en los dos tantos de Gimnasia. Desde su sector llegaron las acciones que terminaron con los cabezazos de Argañaraz y Bianchi, una vía que el equipo encontró para lastimar a la defensa tucumana.
“Es donde mejor me siento, prácticamente por afuera, donde estoy cómodo ganando los duelos. Me quedo para tirar el centro y, por suerte, entró”, contó sobre su función en el equipo.
Además, se refirió a una de las jugadas del empate y consideró que pudo haber existido una infracción dentro del área. Según relató, el árbitro Bruno Amiconi le habría indicado que, si la acción no terminaba en gol, sancionaría penal.
Cinco finales y la ilusión intacta
Con cinco jornadas por delante, Gimnasia sigue en la pelea, aunque el empate lo dejó a tres puntos de Tristán Suárez. El próximo compromiso será ante Temperley, en Buenos Aires, un rival directo en la lucha por los primeros puestos.
Molina dejó en claro que el plantel no piensa bajar los brazos: “Mientras los puntos nos den para pelear, vamos a seguir peleando”.
Sobre el próximo desafío, anticipó que el equipo trabajará durante la semana para corregir los errores y preparar un partido determinante.






