JUJUYENDEPORTES.COM. Hernán Pellerano, DT albiceleste, dejó sensaciones encontradas tras el empate 1 a 1 de Gimnasia y Esgrima de Jujuy ante Midland por la Primera Nacional. El entrenador del «Lobo» valoró el esfuerzo de sus dirigidos, que jugaron más de una hora con diez futbolistas, aunque no ocultó su bronca por el empate sobre el final y cuestionó el arbitraje de Felipe Viola.
El DT consideró que el equipo hizo un gran trabajo en un contexto muy adverso, marcado por la lluvia, el césped sintético, varias bajas y la expulsión de Claudio Pombo.
Consultado sobre si el empate debía valorarse o lamentarse, Pellerano fue claro: «las dos cosas. Era una cancha difícil, con lluvia y sintético. Cuando nos pusimos en ventaja sentimos que el partido podía ser nuestro, pero después con la expulsión se hizo muy difícil sostenerlo durante 60 minutos con uno menos”, expresó.
El entrenador reconoció que Midland generó situaciones para igualarlo, aunque insistió en que el desarrollo estuvo condicionado por decisiones arbitrales.
Sin querer profundizar demasiado sobre el juez, Pellerano dejó en evidencia su malestar. “Siento que las chiquitas fueron todas para ellos. No me gusta hablar de los árbitros, pero tuve esa sensación. Creo que si no empataban, el partido no terminaba”, afirmó.
También reveló que durante el entretiempo el propio árbitro reconoció que la jugada de la segunda amarilla a Pombo podía generar dudas.
“En esta categoría, para expulsar a un jugador en el primer tiempo tiene que haber algo más. Creo que fue una segunda amarilla injusta y desde ahí cambió completamente el partido”, sostuvo.
Otro de los aspectos que marcó el entrenador fue el estado del escenario donde se disputó el encuentro. “Nosotros tenemos una idea de juego basada en la posesión y las asociaciones, pero en esta cancha es imposible. El sintético y la lluvia hacen que la pelota pique mal constantemente. Sabíamos que iba a ser un partido muy directo”, explicó.
A pesar de esas dificultades, destacó la entrega del equipo durante todo el encuentro.
El técnico también explicó las modificaciones realizadas para visitar a Midland. Recordó que Francisco Molina y Cristian Menéndez no pudieron estar disponibles, mientras que David Gallardo arrastraba molestias físicas.
“Algunos cambios fueron por las bajas y otros por una cuestión táctica. Sentía que algunos jugadores podían sufrir más este tipo de partido y preferí utilizarlos después”, comentó.
Además, remarcó la fortaleza del grupo para afrontar las ausencias. “Todos entrenan de la misma manera y conocen perfectamente nuestra idea. Cuando falta uno, el que entra responde. Eso habla muy bien del compromiso del plantel”, aseguró.
Con el empate consumado, Pellerano evitó mirar demasiado la tabla y prefirió enfocarse en el próximo compromiso. “El torneo todavía es muy largo. Ahora viene Chacarita, que es un rival grande y seguramente será otro partido muy complicado. Tenemos que seguir pensando fecha tras fecha”, concluyó.







