JUJUYENDEPORTES.COM. Diego Armando Maradona dejó huellas en cada rincón del fútbol argentino y Jujuy no fue la excepción. En el cumpleaños 66 del «Diez», es recordado por como visitó la provincia como futbolista, estuvo ligado al Lobo en distintas etapas de su carrera y construyó una relación especial con dos de los grandes nombres que dio el fútbol jujeño: José Daniel “Rana” Valencia y Ariel Ortega.
Una de sus primeras conexiones con la provincia llegó en la década del 80, cuando vistió la camiseta de Argentinos Juniors y enfrentó a Altos Hornos Zapla en el estadio Emilio Fabrizzi de Palpalá, por los antiguos torneos Nacionales. Su presencia generó una enorme expectativa: Maradona ya era una figura reconocida y su talento despertaba admiración en todo el país.

Años más tarde volvió a Jujuy, esta vez con Boca Juniors. El escenario fue el estadio 23 de Agosto, donde enfrentó a Gimnasia y Esgrima de Jujuy. La visita del Diez volvió a revolucionar la provincia, con una importante cobertura periodística y la expectativa de los hinchas por verlo de cerca.
Los cruces con Gimnasia en su etapa como entrenador

La historia de Maradona con el Lobo también tuvo capítulos desde el banco de suplentes. En 1994, durante su primera experiencia como director técnico en Deportivo Mandiyú de Corrientes, consiguió una de las pocas victorias de aquel ciclo precisamente ante Gimnasia de Jujuy. Fue un 3 a 0 por el Torneo Apertura.
En 1995, ya al frente de Racing Club junto a Carlos Fren, volvió a cruzarse con el conjunto jujeño. El partido terminó sin goles y tuvo un significado especial: fue el último encuentro de Maradona como entrenador en aquella primera etapa de su carrera en el fútbol argentino.
La amistad con el Rana Valencia

Más allá de los partidos, uno de los vínculos más cercanos que Diego construyó con Jujuy fue el que tuvo con José Daniel Valencia. Ambos compartieron plantel en la Selección argentina durante el Mundial de España 1982 y, desde aquellas concentraciones, nació una amistad que se mantuvo con los años.
El propio Rana recordó cómo comenzó esa relación. Compartían habitación, escuchaban música, cantaban y conversaban. Cuando nació su primera hija, Valencia le propuso a Maradona ser el padrino, pero Diego le respondió que prefería esperar por un varón. Finalmente, cuando nació su segunda hija, también mujer, aceptó convertirse en su padrino. Así nació un vínculo familiar que fue mucho más allá del fútbol.
El cariño mutuo con Ariel Ortega

Otro jujeño que compartió momentos importantes con Maradona fue Ariel Ortega. Ambos coincidieron en el Mundial de Estados Unidos 1994, donde el Burrito tuvo que reemplazar al Diez luego de que se confirmara su suspensión por doping.
Ortega siempre expresó el cariño y la admiración que sentía por Diego. “Yo siempre tuve un amor incondicional hacia Maradona, me emocionó mucho. Siempre se portó muy bien conmigo, por eso cada vez que le va bien me alegra”, recordó en una oportunidad.
Maradona también hablaba con afecto del jujeño y de los momentos que compartieron durante aquella Copa del Mundo. “Para mí siempre va a ser un placer encontrarme con él. Por más que algunos no quieran, yo siempre voy a estar cerca de Ariel, con el que compartimos habitación y cosas muy lindas”, había expresado.
En el día en que habría cumplido 66 años, la historia de Maradona vuelve a cruzarse con la memoria deportiva de Jujuy. Desde aquellas visitas a Palpalá y al 23 de Agosto hasta las amistades con Valencia y Ortega, el Diez dejó recuerdos que siguen vivos entre los hinchas de la provincia.







